
Derrick Favors amenazó en pretemporada con que quería ser All-Star y ya ha demostrado que no era un farol. 21,3 puntos, 8,3 rebotes y 1,3 tapones le han hecho erigirse como líder de Utah Jazz; sin embargo, no se conforma, quiere más.
“He estado trabajando en mi juego durante cinco años… por lo que es una especie de satisfacción ver que ese trabajo duro da sus resultados. Pero, en general, aún no estoy satisfecho”, expresa en declaraciones recogidas porTha Salt Lake Tribune.
Quien no pone pega alguna al rendimiento de Favors es su entrenador, Quin Snyder. “Está realmente concentrado. Hay una determinación especial en el juego que despliega a ambos lados de la cancha. Es algo que se ve. Quiere más la pelota. Lo ves en cada posesión. De alguna manera él siempre quiere más”, analiza.



